Saben qué?: para mi lo es.
Porque que no he encontrado una mejor definición para el alocado periodo de tiempo que nos toca vivir a todos.
Algún día, debido a la intervención divina, empezamos un andar y algún día por la misma razón ,va a terminar. Resulta que a partir del momento que lo empezamos vamos creciendo con una velocidad que no notamos, producto del tiempo, que siempre nos va pisando los talones. En un principio somos inocentes pasajeros en manos de quienes fueron creados para guiarnos y enseñarnos lo mas esencial de manejar. Como hacer las cosas correctamente, como esquivar algunos "baches" de esta carretera, y aún así algunos no corren con la suerte de contar con potenciales guías. Luego de que somos pasajeros durante varios años llega la época en donde debemos bajar para conducir con nuestras propias manos nuestro destino, quedando en nosotros el libre albedrío para decidir a que velocidad queremos que transcurra nuestro hermoso paseo por este mundo. Algunos van lento, otros taaan lento que sin querer se quedan atascados en gran parte del camino . Están también quienes abusan de tal manera de la velocidad que tristemente nunca llegan a desarrollar su verdadero propósito.
En este inesperado ir y venir nos encontraremos con otros carros, muchos de ellos pasaran por nuestro lado sin ni siquiera notarnos, algunos decidirán acompañarnos al mismo ritmo al que vamos para hacernos sonreír y ver lo el lado bueno y bonito de los paisajes que pintan los momentos vividos al lado de ese aquel. Otros solo estarán para presionarnos o entorpecernos nuestra dicha haciéndonos retroceder o simplemente acelerar mas de lo que debemos, allí es cuando nosotros podemos hacer dos cosas: o aceleramos y lo dejamos atrás, o hacemos un stop para dejarlos pasar para que no nos atropelle. Algunos saldrán de nuestra vista tan rápido como entraron, habrán quienes no queremos que se alejen jamás y por cosas sin explicación caemos en vías distintas. No hay que agobiarse, a lo mejor un día nos volvemos a encontrar y nos acompañaremos de nuevo!
Muchas veces se nos acabará el combustible sentimental, o a veces le pondremos otro producto con marca descuido. Se nos rayará la pintura de nuestra sonrisa, otras veces habrán fallas en nuestro motor corazón. Se nos saldrá un caucho de cordura, reventarán las bujías de la paciencia, el aire acondicionado de nuestro optimismo no querrá prender. Allí entra la famosa parada en la estación de servicio mas cercana, respiraremos, nos tomaremos algo (agua de esperanza, refresco de risas, una cerveza sabor a amistad, o algún snack de dulce comprensión ) que nos dará algo de coraje y arrancaremos de nuevo.
No importa si esta lloviendo (existen los parabrisas) , o esta soleado (existen los lentes de sol), lo importante es saber agradecer y disfrutar de las vistas que nos proporcionara nuestro andar por este mundo, porque por muy malas o muy buenas que sean, nos harán crecer de alguna u otra manera.
Pongamos buena música y celebremos por todos aquellos a quienes conocimos, conocemos y conoceremos en algún momento de nuestro valioso, único y precioso Viaje!
Patricia Mota.
No hay comentarios:
Publicar un comentario